jueves, 24 de agosto de 2017

Las sombras del azar: mi última novela


 

        Terminar una novela es un acto comparable a un  alumbramiento. Se sufre y se disfruta a la vez. Mi criatura lleva por nombre "Las sombras del azar" y ha nacido bajo el signo del realismo mágico. 

  Al cabo de dos años de gestación, hoy busca  existir en otros brazos : los tuyos, los vuestros. 

Hoy la despido en el andén de una estación sin nombre y no puedo evitar ese dolor incierto en el pecho, que siempre me agobia al desprenderme de mis historias.  

¿Porqué le dí ese nombre?

A raíz de un trágico acontecimiento ocurrido muy cerca de mi domicilio: una joven es encontrada muerta y violada cerca del recinto donde se celebraba una fiesta, surge la necesidad de dar vida  al suceso.
Me deslizo en el tiempo. Coloco el ojo en la cerradura de la puerta y me adentro en lo más íntimo de lo que allí  ocurre. 

¿Se trataba de un crimen premeditado?

 Parto de  este hecho con la convicción absoluta de la  culpabilidad del azar en tan trágica desgracia. 

A partir de aquí, la vida de los personajes será un interminable trasegar entre las pocas luces y las muchas sombras del azar, de lo imprevisible, de lo inevitable, de lo mágico. En su desesperada necesidad por sobrevivir entre las nieblas, cada uno se refugia en la negación de la realidad. Una realidad que siempre termina por atropellarlos.

Pero la realidad, al igual que la verdad, no existe. Depende siempre, como bien decía Ortega, de las circunstancias que acompañan las vivencias de cada ser humano. Un mismo hecho será relatado de diferente forma por cada una de las personas presentes. ¿Quién no ha tenido ocasión de comprobarlo?. En la novela, pongo en voz de cada personaje su visión de la realidad. Su desesperanza ante las consecuencias del azar en sus vidas. 

Puede que esta forma literaria, por lo poco usual, perturbe al lector. Para mí, es la que mejor responde al realismo mágico. El lector, tú, vosotros, sois la continuidad del relato. Hacéis parte integrante de su contenido. Vuestra propia visión de la realidad se confundirá con el resto de las otras realidades y terminará por dar forma a la historia. A vosotros corresponde descubrir si los personajes son héroes, cobardes, o victimas.
  
Espero vuestras opiniones para continuar lanzando palabras al aire. "Un escritor sin lector no existe"


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1 comentario:

solo acepto buenos comentarios